Acuerdo YPF-ENI para licuefacción de gas en Vaca Muerta: claves y plazos hasta 2029
YPF y la italiana Eni sellaron un acuerdo de ingeniería que impulsa el proyecto Argentina LNG, destinado a exportar gas desde Vaca Muerta mediante unidades flotantes de licuefacción (FLNG). El plan incluye decenas de miles de millones de dólares en inversiones, cientos de pozos nuevos y la meta de estar operativos hacia fines de 2029.
Qué implica la licuefacción flotante (FLNG) y por qué se usa
La licuefacción de gas natural es el proceso mediante el cual el gas se enfría a aproximadamente –160 °C para condensarlo en líquido (GNL), lo que reduce su volumen unas 600 veces y lo hace viable para transportar en buques por mar. Cuando esa planta de licuefacción está instalada sobre una estructura flotante —un FLNG—, el gas procesado puede cargarse directamente en barcos sin necesidad de mucha infraestructura terrestre costosa de transporte marítimo.
El uso de FLNG tiene ventajas particulares para un país como Argentina: permite ubicar plantas licuefactoras cerca de la costa, reduce los costos de construcción y los tiempos de conexión con el mercado externo, y disminuye algunos riesgos logísticos. Por eso, YPF + Eni decidieron apostar por FLNG en este proyecto para acelerar exportaciones sin tener que construir una planta de GNL “onshore” de gran escala en tierra, al menos en sus fases iniciales.
Qué sabe hasta ahora del acuerdo YPF-ENI y sus características principales
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Capacidad y unidades flotantes
El proyecto Argentina LNG contempla que la capacidad inicial de licuefacción con FLNG sea de 12 millones de toneladas por año (MTPA), divididas en dos unidades flotantes de 6 MTPA cada una. -
Pozos nuevos y upstream
YPF deberá perforar unos 800 pozos nuevos para asegurar los volúmenes de gas necesarios para alimentar las plantas de licuefacción. -
Inversión estimada
Se estima que la inversión total en infraestructura —transporte, tratamiento, licuefacción flotante, etc.— alcanzará aproximadamente US$ 25.000 millones, y de esos, unos US$ 15.000 millones se reservarían para desarrollo upstream (producción, pozos, conexiones). -
Capacidad futura y metas
Aunque la fase inicial contempla los 12 MTPA, el proyecto tiene un horizonte más ambicioso: se planea escalar gradualmente para alcanzar hasta 30 MTPA hacia fines de esta década. -
Plazos de puesta en marcha
- Ya hay un acuerdo de ingeniería finalizado; el memorando de entendimiento entre YPF y Eni había sido firmado en junio de 2025.
- Se espera una decisión final de inversión (FID) durante el primer cuatrimestre de 2026.
- Las primeras exportaciones mediante las unidades flotantes de licuefacción deberían operarse hacia fines de 2029 o comienzos de 2030.
Impacto proyectado en exportaciones, mercado energético y generación
Con este plan, Argentina apunta a dejar de ser solo consumidor pesado de gas para transformarse en un exportador importante de GNL, con implicancias macroeconómicas tanto en el corto como en el mediano plazo.
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Exportaciones y divisas: Se calcula que con 12 MTPA iniciales, Argentina podrá aportar exportaciones significativas, y si se llega a los 30 MTPA, el potencial de ingresos es muy alto.
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Demanda energética upstream: Hacer 800 pozos nuevos hace que la necesidad de gas, energía eléctrica, agua, transporte de insumos, etc., suba fuertemente en la cuenca de Vaca Muerta. Esto genera presión para que la infraestructura de generación, conexión de redes, transporte por gasoductos y logística acompañen sin retrasos.
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Infraestructura complementaria: Además de los FLNG, será necesario construir o reforzar gasoductos que conecten Vaca Muerta con las unidades flotantes en la costa de Río Negro, estaciones de tratamiento de gas, plantas de compresión, terminales marítimas, etc. La inversión estimada incluye esas partes.
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Impacto regulatorio y de incentivos: El proyecto ya está bajo el paraguas del régimen de incentivos para grandes inversiones, lo que otorga ventajas fiscales, aduaneras y cambiarias, así como mayor previsibilidad para los inversores. Esto es clave cuando hablamos de inversiones trilladas de miles de millones.
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Beneficios locales: Generación de empleo directo e indirecto, desarrollo de servicios, mejoras en redes eléctricas locales. Pero también riesgos: presión sobre tarifas eléctricas, posibles conflictos ambientales, necesidad de licencias y permiso de uso de suelo, impacto sobre comunidades locales.
Desde ya, este acuerdo entre YPF y Eni marca un punto de inflexión para la estrategia energética argentina. Si se cumplen los plazos, las inversiones y se sortea con éxito los riesgos, Vaca Muerta podría convertirse en una pieza central del abastecimiento global de gas licuado, generando divisas, fortaleciendo infraestructura y catapultando al país en el mapa del gas. Pero para eso hace falta coherencia, inversión sostenida y ritmo.